El proyecto de la Bruja de Blair



El proyecto de la Bruja de Blair nos presenta a tres jóvenes estudiantes de cine que quieren rodar un documental en torno a las leyendas de dicha bruja. Para ello se trasladan hasta los bosques de Burkittsville, Maryland, donde vivirán una serie de sucesos no muy agradables. Lo que vemos en la pantalla es lo que los mismos estudiantes graban con sus cámaras. Es más, la película empieza diciendo lo siguiente: “En octubre de 1994, tres estudiantes desaparecieron en los bosques de Maryland durante un reportaje sobre la leyenda de la Bruja de Blair. Un año más tarde se encontró la película.” Así pues, es este metraje encontrado lo que los espectadores estamos viendo.

De hecho, esta película en el momento de su estreno (año 1999), usó una técnica de promoción bastante curiosa: hicieron creer al público que los tres jóvenes habían desaparecido realmente y que el documental era auténtico. Incluso pusieron anuncios en los periódicos e indicaron en sus fichas de IMDb su condición de “desaparecidos (presuntamente muertos)”. Esto causó una gran conmoción en su momento y ahora nos encontramos ante una de las películas más rentables de la historia del cine, a pesar de su bajo presupuesto.

Pero pasemos a lo importante, a la película en sí. He de reconocer que la primera vez que la vi no me entusiasmó, le encontraba muchas carencias y no entendía muy bien el por qué de tanto éxito. Fue la segunda vez cuando comprendí que, precisamente, es en estos fallos que yo creí ver al principio donde se encuentra la maestría de este film. Una cinta de terror que no muestra nada de aquello a lo que tememos, no hay sangre, no hay violencia, no sabemos qué es lo que aterroriza a estos chicos en el bosque. Tan solo lo oímos y vemos las consecuencias que tiene en ellos, pero nada más. Y sin embargo, estás durante una hora y veinte minutos en constante tensión, ¿por qué? Porque el mayor miedo se produce en tu cabeza. Una forma brillante de hacer una película de terror psicológico.

A esto hay que sumarle las magníficas interpretaciones de los actores, que nos llevan desde el entusiasmo y la alegría de los primeros minutos, a la desesperanza y pánico del final. Aunque pensándolo bien, después de todo lo que tuvieron que improvisar y teniendo en cuenta que creían que las leyendas de la bruja de Blair eran reales, es normal que las interpretaciones fueran tan reales. También merece la pena mencionar el monólogo que la actriz Heather Donahue improvisa cerca del final, impresionante.

En definitiva, El proyecto de la Bruja de Blair es una película de visionado obligatorio si eres un amante del cine. Distinto a lo que se suele ver hoy en día pero que transmite muy bien las sensaciones y las vivencias que les ocurre a los tres estudiantes en las profundidades del bosque. Revolucionó el mundo del cine, de internet y del marketing y, de hecho, en la red se encuentra mucha información respecto a todos los hechos que ocurrieron durante el rodaje y la promoción. Si tenéis curiosidad os dejo este artículo que explica muy bien todo esto que comento (mejor leerlo si ya habéis visto la película, para entender mejor todas las referencias).

Podéis ver el trailer aquí.




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